Los Bardos Celtas

junio 27, 2008

Según Diodoro de Sicilia, que escribió en el siglo I a.C., nos cuenta que entre los celtas de la Galia existían “poetas líricos llamados bardos, que acompañaban sus canciones con instrumentos semejantes a liras: estas canciones incluyen poemas de alabanza y sátiras”.

Según Diodoro, los bardos desempeñaban un papel importante en la sociedad celta: se les contrataba para que escribieran alabanzas de su patrón, pero también para denostar a los enemigos de éste.

Se les pagaba por relatar los mitos legendarios de la aristocracia celta en los festejos, bailes y cortejos que solían seguir a un día de caza o guerra.

Igual que los primeros poetas, los bardos estaban considerados como una especie de sacerdotes, encargados de transmitir los misterios de la religión de una generación a otra.

Quizá esto explique los numerosos aspectos confusos de su mitología.
Diodoro escribe que “los bardos conversan con pocas palabras y utilizan acertijos, empleando imágenes oscuras para referirse a las cosas, y poniendo una palabra allí donde quieren decir otra diferente, y tienden a utilizar los superlativos para jactarse de sus propios logros y menospreciar los de otros”.
Las pruebas de los mitos que han sobrevivido hasta nosotros confirman esta naturaleza exclusiva de los bardos; los poetas suelen cantar canciones de alabanza que sólo otros poetas pueden entender.

Al contrario que sus homólogos del mundo clásico, los bardos celtas no conservaban por escrito sus mitos y poemas, sino que los transmitían oralmente de maestro a alumno.

Durante la Edad Media los bardos eran muy bien pagados y respetados socialmente: a menudo trabajaban en las casas de la nobleza celta que había sobrevivido a las invasiones.

También existieron juglares ambulantes, que recibían pequeños emolumentos por sus canciones que sin duda contribuyeron a mantener viva la tradición oral, llevando sus poemas y mitos por toda Gran Bretaña y parte de Europa.

Fue en este periodo cuando aparecieron las primeras versiones escritas de esta mitología celta, pero, como la mayoría de escribanos eran monjes, las historias se cargaron de elementos cristianos.

Finalmente, había contadores de historias que desde tiempos remotos relataban sus leyendas a cualquiera que se prestara a escucharlas, bien frente al calor del hogar o en la esquina de algún pub.
Todavía hoy existen en remotas regiones celtas, y sus prodigios memorísticos son proverbiales.
Un pescador de Barra, Escocia, dice que escuchó de niño a uno de estos cuentacuentos todas las noches durante quince años, y que en todo ese tiempo nunca oyó dos veces la misma historia…

Además de entretener, los bardos eran profesores, pues el comportamiento de los personajes legendarios proporcionaban a los oyentes modelos e ideales, de forma que se aseguraba la continuidad de una sociedad guerrera.

Estas historias se empleaban en la educación de los jóvenes nobles, facilitándoles modelos de conducta a imitar…

Los bardos celtas eran expertos en la descripción de mundos imaginarios, animales fantásticos y personajes sobrehumanos.

Las principales características de su arte son: brillantes colores y meticulosos detalles al hablar del paisaje, el aspecto de los personajes y sus vestidos.

Este llamativo colorido tiene su réplica en las artes visuales celtas.
Las descripciones femeninas tienden al voyeurismo y la fantasia, reflejo del sexo del bardo; por la misma razón, estos contadores de leyendas exhibían los aspectos marciales de sus héroes masculinos…
Aunque con la llegada del televisor hasta las áreas más remotas del mundo celta, la tradición oral está languideciendo, muchos cuentos y poemas celtas sobreviven hoy gracias a los narradores de historias y cantantes que todavía existen.

La tradición de los bardos se mantiene viva en los encuentros anuales de Welsh Eisteddfod, y también se realizan intentos en ámbitos menos formales.

El cantante y arpista Robín Williamson, por ejemplo, reelabora las historias de héroes celtas de la tradición poética y las acompaña con su arpa celta.

El artista bretón Alan Stivell recrea de forma parecida los mitos celtas de Bretaña.

Martin Carthy, cantante y guitarrista, es el pionero de la canción folclórica inglesa, y ha grabado una colección de canciones tradicionales de Gran Bretaña y Bretaña.

Aunque algunas de estas canciones y poemas no pasan de ser meras historias agradables en su sencillez, hay otras que conservan en su alma los grandes mitos y leyendas de la antigua clase celta dominante.
Por tanto, la tradición de los bardos sigue hoy viva para aquellos que desean escucharla…
Razones históricas han hecho que la tradición celta haya sobrevivido mejor en Irlanda que en ningún otro lugar.

El moderno gaélico irlandés es descendiente directo de la antigua lengua celta; todavía se habla en el sudoeste y en 1921 fue reconocida como la lengua oficial de la República de Irlanda.

Muchos mitos y leyendas celtas han llegado a nosotros en esta lengua, y la tradición folclórica irlandesa es igual de importante.

La siguiente balada tradicional fue cantada por primera vez en tiempos de la emigración masiva de los hombres y mujeres irlandeses a América tras la hambruna de la década de 1840.

Esta canción relativamente moderna está dedicada a los héroes legendarios de Irlanda, en un uso típico de la mitología para evocar un pasado dorado.
Hoy en día, las propias emigraciones se han vuelto tema de leyenda, y el poder mítico de la canción perdura en un país todavía afectado por este problema; el grupo irlandés Planxty la grabó en 1983.

Vosotros valerosos héroes irlandeses dondequiera que estéis,
Os ruego os detengáis un momento y me escuchéis.
Vuestros hijos y hermosas hijas se están marchando,
Y miles de ellos navegan hacia América.
Buena suerte a esas gentes y que lleguen sanos y salvos.
Dejan su país para ir a una playa lejana.
Dejan a la vieja Irlanda, no pueden seguir aquí,
Y miles de ellos navegan hacia América.
La noche antes de partir se despiden,
Y al amanecer su corazón emite un suspiro.
Besan a sus madres y dicen:
“Adiós, querido padre, debemos marcharnos.”
Sus amigos y familiares y también sus vecinos,
Cuando están hechos los baúles listos para partir,
Las lágrimas de sus ojos
Los caballos se impacientan antes de salir hacia el tren.
Buena suerte a esas gentes y que lleguen sanos y salvos.
Dejan su país para ir a una playa lejana.
Dejan a la vieja Irlanda, no pueden seguir aquí.
Y miles de ellos navegan hacia América.
Al llegar a la estación se oyen los últimos gritos,
Agitan sus pañuelos en señal de despedida.
Sus corazones estarán rotos cuando lleguen a la otra orilla.
“Adiós, querida vieja Irlanda, ¿volveré a verte?”
Lástima de la madre que cría al niño,
Y del padre que trabaja y se afana.
Para poder alimentarlos trabaja de día y de noche.
Y cuando se hagan mayores tendrán que marcharse.
Buena suerte a esas gentes y que lleguen sanos y salvos.
Dejan su país para ir a una playa lejana.
Dejan a la vieja Irlanda, no pueden seguir aquí.
Y miles de ellos navegan hacia América.

One Response to “Los Bardos Celtas”

  1. Smeritiands Says:

    Supongo que si el blog tubiese mas visitas, yo creo que el valor monetario seria un millon de dolares!

    Esto si es bueno!!!!

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